Archive for January, 2017

Saldaña se revela como un elitista

January 30, 2017

Saldaña, como Ortega y Gasset, culpa a “las masas” por la debacle que padecemos en este país. Yo culpo a los populares ya que, por mantenerse en el poder, han tratado de mantener a este pueblo en un estado de dependencia, desconocimiento e infantilismo. (El ejemplo mas marcado de todo esto fue cuando en el mundo entero se movilizaron las mujeres para protestar en contra de Trump y aquí nos movilizamos para ir a la SANSE.) Esto hasta el punto de ofuscar en la misma definición del Estado Libre Asociado por mas de 50 años.

Hemos llegado al punto de convertirnos en un país fallido, solo falta que esto desemboque en la violencia. Pienso que esto no ha pasado todavía porque existe la posibilidad de la emigración masiva.

El problema no son las masas, el problema son las elites. Hay que empoderar las masas, fortaleciendo la educación pública y creando instituciones públicas y privadas fuertes y transparentes que sean “accountable” en todo momento. Esto toma mas tiempo del que tenemos pero no podemos cruzarnos de brazos. Hay que empezar a hacerlo inmediatamente.

También hay que tomar medidas de corto y mediano plazo para atajar la sangría financiera existente reestructurando al gobierno y la economía.

La táctica de la Junta de Supervisión Fiscal del “once and done” que implica hacer todos los ajustes de una vez, sufriendo un desastroso caos económico por un corto periodo de tiempo para luego tener una rápida recuperación, tendría su lógica si funcionara. Un profundo desfase al principio del cuatrienio, dándole paso a una rápida recuperación en los últimos dos años hasta podría permitir que volvieran a elegir a la presente administración después de esa medicina amarga. Y si no los reeligen, y los que los siguen continúan con la política establecida, también nos mantendría en camino de la recuperación. De que continúan con la política establecida también lo puede garantizar la Junta, que todavía estaría supervisando al gobierno.

El problema del “once and done” es que pienso que la economía necesitaría un estímulo externo para volver a crecer después de la terrible reestructuración que esto implica. Hasta ahora no hay ninguna garantía de este estímulo externo. De hecho, pienso que es muy poco probable que la administración Trump esté dispuesta a dárnoslo.

Nos están pidiendo que demos un salto al vacío. El edificio está en llamas y tenemos que saltar. Esperemos que cuando lleguemos abajo nos tengan un “safety net”.

Cambiamos o nos hundimos

La ineptitud e irresponsabilidad de algunos de los administradores gubernamentales, combinada con la capacidad inagotable de hacer reclamos y exigencias por parte de una masa inmadura

José M. Saldaña, 30 de enero del 2017, http://elvocero.com/cambiamos-o-nos-hundimos/

En varias columnas he llamado la atención sobre la caótica situación fiscal y social que desde hace tiempo confrontamos sin que hayamos actuado de forma decidida para resolverla. Hoy esta amenaza con hacernos inviables como pueblo.

Para salir de la encerrona en que estamos es necesario descartar algunas de las actitudes que tenemos que son precisamente en gran medida las que nos han llevado a la actual situación. Muchas de estas están arraigadas en nuestra historia y cultura. Baile, botella y baraja.

Los países que están de lleno exitosamente en la globalización son aquellos en los que el trabajo duro, la honestidad, la tenacidad y perseverancia se consideran una virtud. Han sabido posponer las gratificaciones instantáneas y han hecho sacrificios momentáneos en aras de obtener un mejor futuro. Han tenido actitudes de apertura hacia el resto del mundo, hacia las nuevas ideas para adoptar y adaptarlas a su realidad. El nacionalismo aislacionista y culturalmente exclusivista no tiene cabida en ellos. Han tenido liderato visionario fuerte, capaz de entender claramente lo que hay que hacer, y con valentía y determinación empujan moviéndose hacia adelante. Son países que han invertido grandemente y con efectividad en la educación, particularmente en las áreas de matemáticas, ciencia y tecnología, así como en la enseñanza del inglés, el idioma de la globalización. No se han sentado a culpar al sistema ni a los imperios por su suerte. Tomando en cuenta su realidad, han asumido su responsabilidad, y desechando actitudes nocivas al desarrollo, se han movido adelante.

No podemos seguir tapando el cielo con la mano. Somos un pueblo pobre que por décadas hemos vivido de espalda a esta realidad consumiendo, gastando y exigiendo como si tuviésemos legítimo derecho a hacerlo porque ello ha sido producto del sudor de nuestra frente, producto del trabajo honesto, cuando la realidad es otra: hemos vivido así por las transferencias de fondos, por el endeudamiento, y por una economía ilegítima que es igual o más fuerte que la legítima. Han sido años durante los cuales la honestidad ha sido un valor en extinción, la corrupción ha imperado rampante en los sectores públicos y privados, el respeto a la ley, a las instituciones y a los derechos de los demás se tornaron anacrónicos, perdiéndose la ética del trabajo para una parte de la población que vive de los demás y a orgullo lo lleva. Para estos el ocio se ha convertido en modo de vida.

En su libro “La Rebelión de las Masas”, José Ortega y Gasset señaló: “la más grave crisis que pueblos, naciones, culturas, cabe padecer es el advenimiento de las masas al pleno poderío social”, siendo masa “el conjunto de personas no especialmente cualificadas… todo aquel que no se valora a sí mismo…que se siente bien en ser como todo el mundo, idéntico a los demás… sin imponerse exigencias superiores y sin esfuerzo de perfección”. Es el que vive día a día sin importarle, ni querer saber lo que ocurre a su alrededor. La crisis -apunta Ortega- sobreviene cuando, por su mera superioridad numérica, esa masa logra imponerse en la vida y manifestaciones públicas de la cotidianeidad. Los más nos ha impuesto al resto la chabacanería en las artes, en el modo de comportarse y hasta de vestir.

En las últimas décadas hemos elegido algunos gobiernos compuestos por personas irresponsables, sin liderato o valentía, que habiendo prevalecido electoralmente por escaso margen, han sido víctimas del chantaje de la gran masa inmadura que ha exigido y obtenido concesiones más allá de lo que por su esfuerzo le corresponde, sin tener conciencia de las limitaciones que como personas y como sociedad tenemos, y peor, sin importarle. La sobre representación del hombre masa, hace que grupos de presión se sientan fortalecidos frente al Estado y entiendan que pueden reclamarle sin límites de clase alguna, so pena de que si no son complacidos castigarán con el voto negativo. El temor a perder sus puestos, privilegios y prebendas hace ceder a estos gobernantes ante reclamos y exigencias, aún a sabiendas de que no hay ni el derecho ni los recursos para satisfacer tales reclamos.

La ineptitud e irresponsabilidad de algunos de los administradores gubernamentales, combinada con la capacidad inagotable de hacer reclamos y exigencias por parte de una masa inmadura, es junto con el estatus político actual, la razón principal para la situación de quiebra del País. Lo increíble es que aún sabiendo que se está en quiebra la masa exige, actuando como si hubiera. Se puede revertir el actual estado de situación, pero ¿estaremos dispuestos a hacerlo o preferimos marcharnos y dejarles el País?

Advertisements

Roselló quiere dar incentivos a los médicos para que regresen a Puerto Rico

January 6, 2017

Darle incentivos contributivos a los médicos para que regresen a la isla o para retenerlos no es necesariamente lo mas efectivo. Al principio de su administración García Padilla comenzó una vendetta contra los médicos, insultándolos públicamente, imponiendo impuestos a los servicios (que luego se cancelaron tras protestas), dandole mano libre a las aseguradoras para cancelarles contratos y dejarlos sin pacientes, etc. Esa fue la gota que colmó el vaso dados los múltiples problemas con el sistema de salud existentes en Puerto Rico (ver artículo de la Dra. Mendoza, a continuación).

Los que tienen buenos trabajos en Puerto Rico históricamente han tenido una renuencia a irse de la isla ya sea por los lazos familiares y sentimentales que nos unen a ella, pero una vez se van todos en la familia y rehacen su vida allá afuera, se hace difícil que regresen solamente por unos incentivos contributivos.

Por qué nos vamos los médicos de Puerto Rico

Por Mariel González MendozaEl Nuevo Dia, jueves, 5 de enero de 2017

Soy una doctora puertorriqueña en Florida. En el año de 1999 me trasladé a Pennsylvania a hacer la residencia en medicina de familia y decidí quedarme en Estados Unidos porque, basado en experiencias previas como estudiante en la Escuela de Medicina de la UPR  y como paciente, entendía que al regresar a la Isla me iba a encontrar con un sistema de salud ineficiente, desorganizado, fragmentado y estresante.

Mi familia aún vive en la Isla y utiliza los servicios médicos de allá. Es a través de ellos y de otros colegas puertorriqueños que se han trasladado a Florida en busca de mejores condiciones de trabajo que escucho las historias de lo ineficientes, complicados y fragmentados que continúan siendo los servicios de salud en la Isla tanto para los pacientes como para los médicos.

En un reciente artículo de El Nuevo Día titulado “Bajo análisis reformulación de Salud: Lupa a enjambre en área de salud”, se citan unas expresiones hechas por Yolanda Cordero, directora de la Escuela Graduada de Administración Pública de la UPR, en las que ella explica que “el área de la salud en Puerto Rico está enmarcada en un complejo sistema público altamente fragmentado, lo que resulta en ineficiencia, duplicidad y competencia por los recursos, ya sea federales o estatales”.

El artículo también cita a la doctora Eileen Segarra Almestica, profesora del Departamento de Economía de la UPR, quien dice lo siguiente: “Podríamos tener una población más saludable con lo que se invierte, si fuera un sistema menos fragmentado y más eficiente”. Ambas expresiones coinciden con mis impresiones sobre el sistema de salud puertorriqueño.

La deficiente comunicación que existe entre proveedores de servicios médicos en Puerto Rico (entiéndase entre médicos primarios, especialistas, hospitales, farmacias, laboratorios clínicos, centros radiológicos) es una situación que contribuye a la fragmentación y duplicidad de servicios, a un uso inadecuado de los fondos destinados al área de la salud y a un proceso de prestación de servicios que resulta extremadamente agotador (largas esperas para los pacientes y largas horas de trabajo para los médicos y otros profesionales de la salud).

Por otra parte, la implementación y ampliación de una tecnología de comunicación más moderna y eficiente entre proveedores de servicios médicos que garantice el fácil acceso a información necesaria para prestar un servicio adecuado, a tiempo y más eficiente, mediante el uso de expedientes y programas electrónicos que se comuniquen entre sí, resultaría en importantes beneficios para el sistema.

Otro asunto a destacar es el hecho de que muchos médicos se ven en la necesidad de tener que atender más pacientes de los que pueden manejar eficientemente. Esto se debe usualmente a dos razones: 1) la existente escasez de médicos, y 2) la injusta compensación que reciben por parte de los seguros médicos.

Sugiero entonces que se persiga modernizar y ampliar la tecnología de comunicación entre proveedores, que los seguros médicos asignen a los médicos una compensación más justa y apropiada, y que se adopte el uso de physician extenders (profesionales de la salud adiestrados para atender pacientes bajo la supervisión de un médico), modelo que en Estados Unidos se ha utilizado para aumentar el acceso a los servicios médicos en áreas con escasez de galenos.

Dichas mejoras en las áreas de comunicación, compensación y acceso a los servicios médicos contribuirían a largo plazo a que el sistema de salud en Puerto Rico funcione más eficientemente, a que tanto médicos como pacientes se sientan más complacidos con el sistema, y motivaría a los profesionales que están considerando irse, a los nuevos médicos y a los que ya nos fuimos, a querer ejercer en la Isla.

Mi deseo es que algún día Puerto Rico pueda disfrutar de un sistema de salud ejemplar y que no tengamos la necesidad de irnos a otro lugar a buscar mejor calidad de servicios como pacientes, o mejores condiciones de trabajo como médicos.

Quiero por este medio expresar mi deseo de aportar mi tiempo y mis ideas al esfuerzo por mejorar la calidad de los servicios médicos y de las condiciones de trabajo de los médicos en Puerto Rico.